Sean cuales sean las festividades que hemos planeado para la Navidad, siempre habrá momentos que serán difíciles para nosotros. Ya sea navegando entre la multitud en las tiendas, o escuchando el mismo discurso desagradable o la crítica de uno de nuestros parientes. La Navidad es definitivamente un tiempo de dar - un tiempo que nos da una amplia oportunidad de poner en práctica las enseñanzas de Buda sobre la tolerancia, la comprensión y la generosidad. Por ejemplo, cuando se trata de las multitudes, por qué no intentar dejar que otros se adelanten, incluso dar nuestra plaza de aparcamiento a la siguiente persona. Realmente no necesitamos apresurarnos. A diferencia de nuestros plazos en el trabajo, las presiones de tiempo que tenemos durante las vacaciones son auto-impuestas. Por lo tanto, hay que estar dispuesto a relajarse un poco, a absorber la atmósfera festiva, a apreciar las decoraciones navideñas y el hecho de que tanta gente esté motivada po...