Tocando la Tierra, me conecto con mis antepasados y mis descendientes en ambos campos, espirituales y genéticos. Mis antepasados espirituales incluyen: El Buda, los bodhisattvas, los patriarcas de todas las generaciones y mis propios maestros espirituales todavía vivos o ya muertos. Están presentes en mí porque me transmitieron la semilla de la paz, la sabiduría, el amor y la felicidad. Despertaron en mí, mis recursos de comprensión y compasión. Al mirar a mis ancestros espirituales, veo a los que son perfectos en la práctica de los preceptos y a los que aún son imperfectos. Los acepto a todos porque veo mis propios defectos y debilidades. Consciente de esto, abro mi corazón y acepto también a mis descendientes espirituales. Algunos de ellos practican los preceptos, la comprensión y compasión de una manera que nos invita a respetarlos y a darles nuestra confianza. Pero también hay quienes tienen muchas dificultades y no son estables en su práctica. Así mi...