No hay nada que hacer por la búsqueda de la felicidad La felicidad no se encuentra con mucho esfuerzo y voluntad, sino que reside allí, muy cerca, en la relajación y la entrega. No te preocupes, no hay nada que hacer. Todo lo que surge en la mente no tiene ninguna importancia porque no tiene ninguna realidad. No te apegues a eso. No te juzgues a ti mismo. Deja que el juego continúe por sí solo, elevarse y volver a caer, sin cambiar nada y todo se desvanece y comienza de nuevo sin cesar. Solo esta búsqueda de la felicidad nos impide verla. Es como un arco iris que uno persigue sin atraparlo jamás. Porque no existe, porque siempre ha estado ahí y te acompaña en todo momento. No creas en la realidad de las buenas o malas experiencias, son como los arcoíris. Al querer lo inasible , uno se agota en vano. Tan pronto soltamos este agarre, el espacio está ahí, abierto, hospitalario y cómodo. Así que aprovéchalo. ...