Por un año ligero (luminoso)
"Desde que renuncié a esta pequeña cosa llamada el yo, estoy lleno del universo entero..."
¿Y si empezáramos por abrir las manos y soltar un poco lo que nos ata, nos estorba, tanto en nuestros armarios como en nuestras cabezas; tanto en nuestras maneras de hacer como en nuestras maneras de pensar...?
Leve... como el espacio, como el viento... un paseo, una danza...
¡Alégrate! Podrías:
Primero :
- Vacía tus armarios y regala la mitad de lo que encuentres en ellos, como dice una señora japonesa, pero no te quedes en eso.
- Decidir que al menos un día a la semana no prenderás el celular o la computadora.
- comer menos
- olvidarse de la carne y del alcohol cada dos semanas - ¡¿Ok, cada tres semanas?!
Luego:
A limpiar la cabeza: ¿qué es lo que podrías dejar partir..?
- por ejemplo, soltar tus viejos rencores, tus enojos, tu autocompasión.
- pedir perdón, primero a uno mismo en voz alta, luego a otros sin duda, en voz alta o en silencio
Y
:
- piensa en dar las gracias todos los días, por todo lo que se te ha dado, mira bien, encontrarás tantas cosas
- respirar o al menos darte cuenta de que respiras
- practica « pausing » en medio de tu trabajo, en el metro, al llegar a casa, cuando la irritación aumenta
- sonreír cuando un coche te rebasa en situación peligrosa, cuando alguien se te cuela en la ventanilla del correo, cuando te acaban de sacar frente a tus narices el último lugar del estacionamiento
Finalmente
- lograr que zazen se convierta en una parte habitual de tu vida diaria, de modo que todos los propósitos anteriores se cumplan sin esfuerzo
- te sentirás tan bien al ser mucho más liviano que te preguntarás por qué has esperado tanto tiempo para cambiar tu vida...
"Cada día es un viaje" dice Basho. ¿Sabes viajar liviano
el viaje de tu vida?
Joshin
Sensei


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