En la ceremonia del té, se usa la expresión "Una vez en
la vida, este encuentro". Normalmente entendemos:
"Una y única reunión".
Pero en el zen, lo interpretamos así: durante esta vida,
hay una persona que deben reencontrar. No importa
por qué prados atravesemos, no importa qué montañas
subamos, debemos encontrarnos con esta persona. Esa
persona está en este mundo.
¿Quién es esa persona?
Este es el verdadero yo. Tienen que conocer al
verdadero yo. Hasta que no lo encuentren, es
imposible que estén verdaderamente satisfechos desde
el fondo del corazón.
Siempre sentirán que algo falta.
Este es el propósito de la vida, y el propósito de la
enseñanza del budismo: encontrarse a sí mismo. La
forma más rápida, la más sencilla es hacerlo a través de
zazen.
Sekkei Harada Roshi
Trad Hélène
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