Tocando la Tierra, me conecto con mis antepasados y mis descendientes en ambos campos, espirituales y genéticos.
Mis antepasados espirituales incluyen:
El Buda, los bodhisattvas, los patriarcas de todas las generaciones y mis propios maestros espirituales todavía vivos o ya muertos. Están presentes en mí porque me transmitieron la semilla de la paz, la sabiduría, el amor y la felicidad. Despertaron en mí, mis recursos de comprensión y compasión. Al mirar a mis ancestros espirituales, veo a los que son perfectos en la práctica de los preceptos y a los que aún son imperfectos. Los acepto a todos porque veo mis propios defectos y debilidades. Consciente de esto, abro mi corazón y acepto también a mis descendientes espirituales. Algunos de ellos practican los preceptos, la comprensión y compasión de una manera que nos invita a respetarlos y a darles nuestra confianza.
Pero también hay quienes tienen muchas dificultades y no son estables en su práctica.
Así mismo, acepto a todos mis antepasados por parte de mi madre y por parte de mi padre. Acepto sus cualidades y sus acciones virtuosas, pero también acepto sus debilidades. Yo abro mi corazón y acepto a todos mis hijos y nietos y descendientes con sus cualidades, talentos y también sus debilidades.
Mis antepasados espirituales y de sangre, mis descendientes espirituales y de sangre son parte de mí.
Yo soy ellos, ellos son yo. No tengo un yo separado. Todo existe en la maravillosa corriente de la vida, en continuo movimiento.
(Tres respiraciones y una postración)
Tocando
la Tierra, me relaciono con todas las personas y todas las especies
vivientes en este momento en el mundo y conmigo.
Soy uno con la maravillosa red de la vida que brilla en todas las direcciones.
Veo la estrecha relación entre los demás y yo y cómo compartimos nuestra felicidad y nuestro sufrimiento. Me hago uno con los que están atrapados en una situación de guerra u opresión. Me hago uno con los que no encuentran la felicidad en la vida familiar, que no tienen raíz ni el espíritu en paz, que tienen hambre de comprensión y amor y que buscan algo bello, verdadero y saludable para creer. Soy esa persona que se va a morir y que tiene mucho miedo, que no sabe qué va a ocurrir. Soy un niño que vive en un lugar de pobreza y enfermedades miserables, cuyos brazos y piernas son como fósforos y que no tiene futuro. Yo también soy el fabricante de bombas vendidas a países pobres. Soy la rana nadando en un estanque y también la serpiente que necesita el cuerpo de la rana para alimentarse.
Yo soy la oruga o la hormiga que el pájaro busca para alimentarse y yo también soy este pájaro. Soy el bosque que se tala, los ríos y el aire contaminado, pero también la persona que tala los bosques y contamina los ríos y el aire. Me veo a mí mismo en todas las especies y veo a todas las especies en mí. Soy uno con los grandes seres que se han dado cuenta de la verdad del no nacimiento y la no muerte y son capaces de mirar las formas del nacimiento y la muerte, la felicidad y el sufrimiento con una mirada tranquila. Soy uno con esas personas que se pueden encontrar en todas partes y que su mente está en paz, que irradian comprensión y amor, que son capaces de tocar lo que es maravilloso, nutritivo y sanador, que también tiene la capacidad de abrazar el mundo con un corazón de amor y acción benéfica.
Soy alguien que tiene suficiente paz, alegría y libertad y soy capaz de ofrecer la ausencia de miedo y alegría a los seres vivos que me rodean. Veo que no estoy solo y aislado de los demás. El amor y la felicidad de los grandes seres de este planeta me ayudan para no caer en la desesperación. Le dan sentido a mi vida, paz real y la verdadera felicidad. Los veo a todos en mí y me veo en todos ellos.
(Tres respiraciones y una postración)
Al tocar la Tierra, dejo ir la idea de que soy este cuerpo y que mi esperanza de vida es limitada.
Veo que este cuerpo hecho de los cuatro elementos no soy realmente yo y que no estoy limitado por este cuerpo. Soy parte de una corriente de ancestros espirituales que durante millones de años se están vertiendo en el presente y durante millones de años continuarán en el futuro.
Soy uno con mis antepasados, soy uno con mis descendientes. Yo soy la vida que se manifiesta en innumerables formas. Soy uno con todas las personas y todas las especies que son pacíficas y valientes o que sufren y viven con miedo o con dolor. En este momento estoy presente en todas partes de este planeta.
También estoy presente en el pasado y en el futuro. La desintegración de este cuerpo no me toca, al igual que la caída de las ciruelas no significa que el ciruelo morirá. Me veo como una ola en la superficie del océano, siendo mi naturaleza el agua del océano. Me veo en todas las otras olas y veo las otras olas en mí. La aparición y desaparición de la forma de las olas no afectan el océano. Mi cuerpo de Dharma y mi sabiduría de vida no están sujetos a nacimiento y muerte. Veo mi presencia antes de que mi cuerpo se manifieste y después de que se desintegre. Incluso ahora, veo cómo existo en otro lugar que en este cuerpo (70 u 80 años no es mi tiempo de vida). Mi tiempo de vida como la vida de una hoja o la vida de Buda, es ilimitado. He ido más allá de la idea de que soy un cuerpo separado de otras formas de vida en el espacio y el tiempo.
(Tres respiraciones y una postración).



Gassho🙏
ResponderBorrarHermoso texto Gassho
ResponderBorrarGratitud! 😊🙏
ResponderBorrarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderBorrarGassho et gratitud 🙏
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