Que pase la lu z…
« Como una gota de rocío sobre una hoja de loto, desaparecida en el sol de la mañana … » La fragilidad de la vida humana está en el corazón de las enseñanzas de Buda : fragilidad de este cuerpo sometido a la enfermedad, la vejez y la muerte;fragilidad de nuestra mente, siempre cambiante, frecuentemente insatisfecha, corriendo de un lado a otro, que quiere una cosa, luego otra…
Es lo que llamamos la primera Noble Verdad : queremos ser felices pero el sufrimiento forma parte de nuestra vida. De todos modos, la conclusión que extrae el Sabio de la India no es, como se ha entendido muchas veces en occidente, ni pesimista ni negativa, al contrario.
Porque
somos frágiles podemos darle un mayor precio a esta vida; cada
momento es único y cada
encuentro un
descubrimiento.
« Ven este vaso ? pregunta un Maestro de meditación tailandés. Es tan hermoso cuando refleja la luz ! Si lo rozo canta maravillosamente. Sin embargo comprendo que ya está roto. Cuando el viento o el codo de alguna persona lo hará caer yo diré : « Por supuesto ». Pero porque comprendo que este vaso ya está roto, cada minuto con él es precioso »
Una verdad de la vida es que es sólida, hecha de sentimientos y cosas duraderas.
Pero otra verdad de la vida es que reposa sobre lo efímero y que los sentimientos y las cosas pasan, se rompen o se transforman.
Verdad difícil de escuchar, tal vez más en nuestra sociedad.
Fragilidad del cuerpo : « Manténganse jóvenes, manténganse en buena salud ! » nos incitan la publicidad, los media. La medicina nos promete vencer todas las enfermedades y así hacernos ganar años y años de vida suplementarios: quién no lo quisiera !
Y sin embargo, a pesar de nuestra hybris1, poco a poco la enfermedad, la fatiga, los cambios en el rostro y el cuerpo nos recuerdan que nuestra vida humana está acotada. Vamos a considerar este pasaje como un problema a resolver, un fracaso personal, o sabremos convertirlo en riqueza ?
Si realmente la fragilidad fuera una fuerza que nos arrastra como el curso de un río lanzándose hacia el océano ? Entonces, nuestra tarea, en tanto seres humanos, sería aceptar las consecuencias : cada vida es preciosa.
Cuidemos nuestro cuerpo no en el sueño de verlo durar para siempre sino porque es a través de este cuerpo que podemos encontrar y ayudar a los otros.
Y cuando nos acercamos al umbral de nuestra vida sepamos también dejarnos ayudar.
Aceptemos nuestra fragilidad, aceptemos ser la oportunidad para el otro de dar a su vez, y cuidar de nosotros. Sí, es difícil pero así reconocemos que toda vida es intercambio, que toda vida es a la vez, plenitud y carencia.
Joshin Sensei Trad. Graciela
Fotos: Françoise
1 La hibris o hybris es un concepto griego que puede traducirse como ‘desmesura’ y que en la actualidad alude a un orgullo o confianza en sí mismo muy exagerada, especialmente cuando se ostenta poder (Wikipedia)

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